fbpx

Pregunta del día

abril 24

Mi esposa y yo hemos orado en mutuo acuerdo, sin embargo, no hemos visto los resultados deseados. ¿Estamos fallando en algo?

La oración que se hace en mutuo acuerdo, es una de las herramientas más poderosas que Dios nos ha dado. Es una oración que Jesús mismo garantizó que traería resultados: “Si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la Tierra para pedir por cualquier cosa, será contestada por Mi Padre que está en los cielos” (Mateo 18:19, New American Standard).

Me he dado cuenta que cuando no vemos los resultados que Él prometió, es debido a que el problema yace en cuatro áreas:

(1) Verifica que están en armonía. La palabra: “acuerdo” que Jesús usó en Mateo 18:19, puede traducirse también a: “armonía”, o para hacer una sinfonía. Una sinfonía está compuesta por muchos instrumentos, los cuales cuando se ejecutan todos al mismo tiempo, parecen una sola voz.

Eso también se aplica en la oración. Los creyentes que están de acuerdo en el Espíritu Santo, son una fuerza poderosa que nadie puede detener. Y ésa es la razón por la que Satanás pelea en contra de las familias cristianas, él no quiere que el hombre y la mujer estén unidos en matrimonio. Su deseo es mantenernos peleando todo el tiempo y que no estemos unidos, pues sabe muy bien que eso estorbará nuestras oraciones (1 Pedro 3:7).

Cada vez que fracases porque no recibiste los resultados de la oración de mutuo acuerdo, verifica que están en de armonía. Pídele al Espíritu Santo que te muestre si estás en contienda con tu esposa (o con alguien más). Luego, sigue las instrucciones de Marcos 11:25, en donde Jesús nos dice: «Y cuando oren, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en los cielos les perdone…».

No es suficiente que tú y tu esposa simplemente se pongan de acuerdo en orar por un tema específico. También deben estar en armonía en otras áreas. ¡Así que realiza una verificación de armonía!

(2) Establece tu corazón en la Palabra de Dios. La oración de mutuo acuerdo, dará resultados positivos sólo si está alineada con la Palabra de Dios. Tal vez tú y tu esposa se levanten un día por la mañana y se pongan de acuerdo en que serán los dueños de un pozo petrolero al anochecer, Nunca recibirán la respuesta a esa oración de mutuo acuerdo, pues no está fundamentada en la Palabra de Dios.

Así que, acude primero a la Palabra de Dios. Encuentra la promesa que cubre la situación por la que estás orando en particular. Y luego, escríbela y medita en ella hasta que, como Salmos 112:7 manifiesta: tu corazón esté «… firme y confiando en el Señor».

(3) Afirma tu mente en la Palabra. En 2 Corintios 10:5 dice que debemos «…llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo». Debes hacer eso si quieres ver los resultados de tus oraciones de mutuo acuerdo. Has lo que la Biblia dice y: «…piensen en ello» (Filipenses 4:8). ¿En qué debemos pensar? ¡En las cosas de la Palabra de Dios!

Declárate a ti mismo: “No pensaré en nada que sea contrario a este acuerdo”. Luego, Satanás tratará de hacerte caer en pensamientos negativos y quebrantar tu fe; y es ahí en donde tendrás que decirle: “¡No, no, no diablo! No creo lo que tú dices. Creo en lo que la Palabra de Dios dice”.

Y luego, saca tu Biblia, obedécela y “mantenla ante tus ojos”.

(4) Actúa como si ya ha sido hecho. Ésta es la parte en donde muchos creyentes fracasan. Hacen la oración de mutuo acuerdo, están unidos y firmes.  Luego, en cuanto salen del cuarto de oración, comienzan a retorcerse las manos y a decir: “No sé qué haremos si este problema no se resuelve”.

No cometas ese error. Pues una vez que pones ese tema en oración de mutuo acuerdo, no debes actuar como si ese tema continuara siendo un problema. Y en lugar de eso, comienza a alabar a Dios. En cada forma que puedas, ¡actúa como si todo estuviera bien!

La oración de mutuo acuerdo es una herramienta poderosa. Así que no te desanimes por experiencias pasadas. Sólo has los ajustes necesarios, y continúa firme en ese acuerdo. Verifica que están armonía. Establece en tu corazón la Palabra. Afirma tu mente en la Palabra. Actúa como si ya hubiera sido hecho. Y todo lo que pidas, será hecho por tu Padre que está en el cielo.